El plato de la venganza

El plato de la venganza

Restaurante en Italia y buena comida van de la mano recorriendo el mundo entero y, los gángsters y mafiosos del siglo XXI eran buenos amantes de la cocina, Así, muchos de los “negocios” se cerraban en restaurantes. Por ello, vamos a contar algunas de las leyendas más suculentas.

En muchas películas hemos podido comprobar que aunque los mafiosos se dediquen a romper piernas y extorsionar comerciantes para llevar el jornal a casa, no quiere decir que no estén sensibilizados ante los encantos de un buen plato. Negocios y venganzas han sido celebrados entre pasta y vino.

LA ÚLTIMA CENA DE MASSERIA

La última cena de Masseria
La última cena de Masseria

Extremo sur de Nueva York, Coney Island, Nuova Villa Tamaro había sido el restaurante elegido para la mafia para realizar un buen almuerzo. El menú había incluido spaghetti con mariscos, langosta, dulces con crema y varias botellas de Chianti. Giuseppe Masseria  o más conocido como Joe The Boss le hizo un gesto a Gerardo Scarpato (dueño del restaurante y amigo personal de Masseria) levantando su café italiano y con una inclinación de cabeza le hizo saber su conformidad con el servicio.

Masseria se sentía seguro, durante los últimos meses las peleas entre bandas se habían dado en cada esquina sin pausa y la tensión constante lo estaba desgastando. Pero ese día estaba relajado ya que lo acompañaba Lucky Luciano, su mano derecha.

Tras la abundante comida decidieron hacer una buena sobremesa jugando a las cartas, entre partida y partida, Luciano se excusó para ir al baño. El momento había llegado. Vito Genovese, Joe Adonis, Albert Anastasia y Bugsy Siegel, cuatro de los miembros de la banda cercanos a Luciano, hicieron acto de presencia en el establecimiento. Seis fueron los balazos los que terminaron con la vida de Masseria empapando el mantel de sangre.

Cuando la masacre terminó Luciano salió tranquilo del baño y llamo a la policía:

– Acaban de matar a Masseria- anuncio por teléfono a la policía

– ¿Vio usted a los responsables?- pregunto el oficial

– No, ni sé quién puedo haberlo hecho, todos le admiraban, ¿Quién desearía su muerte?- declaro Luciano

POSTRE DE MUNICIÓN PARA AL CAPONE

The Sopranos (P621) "Made In America"

Como buen amante de la gastronomía, era muy común encontrarte a Al Capone comiendo en los restaurantes de moda, donde sorprendía a los mozos con generosas propinas de cien dólares. Pero el 20 de septiembre de 1926 fue una fecha marcada para el dueño de Hawtone Inn, en Chicago. Al Capone disfrutaba de un tardío almuerzo cuando una caravana de coches comenzó a desfilar con pausa ante el local. De cada ventanilla asomaban fusiles que descargaban balas sin cesar. Cuando terminaron de pasar los diez coches poco quedaba del restaurante en pie, sin embargo, Al Capone salió ileso y se hizo cargo de los gastos de la reforma.

Sin embargo, no fue la única traición en un restaurante, poco tiempo después sus enemigos encontraron una forma de atacarlo y secuestraron a Theodore Anton, dueño de uno de los restaurantes predilectos del “boss”. Fue torturado y sumergido en cal viva mientras Al Capone cenaba en su restaurante, cuando este se enteró dicen que lloró como un niño.