Eliot Ness leyenda o mito.

Eliot Ness.

Reconocido como el enemigo más implacable del multimillonario mafioso Al Capone, Ness nació el 19 de abril de 1903 en Chicago, Illinois. Estudió en la Universidad de Chicago, graduándose en 1925 de las especialidades de Negocios y Derecho, aunque regreso a la universidad para tomar un curso de criminología, y obtuvo un master en la materia.

Eliot Ness.Transferido al departamento de justicia en 1928. Recibió el encargo de crear una unidad especial diseñada para investigar al gángster Al Capone. Rechazó a mas de 200 oficiales de policías corruptos y junto a 9 oficiales creó un equipo de confianza que fue denominado los intocables, debido a sus rechazos a los sobornos y su lealtad de principios.

Con esa unidad especializada comenzó a localizar y a cerrar cervecerías en el área de Chicago. Capone aumentó las medidas de seguridad de sus negocios, complicándole las cosas a los chicos de Ness. El segundo paso fue introducir un investigador infiltrado entre sus hombres como espía, y en un eficiente trabajo logró reunir pruebas de ingresos ilegales y defraude fiscal. Aun con su poder, Capone nunca se dio cuenta de la intromisión, lo que fue una ventaja para el comando de Ness. Gracias a las pruebas reunidas pudieron llevar a juicio al famoso capo de la mafia, el cual no tuvo más salida que confesar el delito de fraude de por más de 300 millones de dólares, y fue sentenciado a una pena de onces años de prisión.

¿Pero hasta donde es fantasía y realidad la leyenda de Elitot Ness?

Eliot Ness.La historia real del agente que persiguió a Al Capone resulta difícil de distinguir bajo la leyenda que se ha inmortalizado en la televisión y el cine. Presentan un Eliot Ness defensor de la ley en su versión más tenaz e insobornable, enfrentando fuerzas que amenazan con aplastarle, pero no está muy claro hasta que punto esa visión es exagerada. M. Burke autor de varios libros sobre la historia de Chicago afirma que “Ness es un mito de Hollywood. Probablemente hay mil agentes federales con más méritos”. Esto se debe a que en realidad no fueron sus desvelos los que mandó a Al Capone a Alcatraz, si no el trabajo discreto de los inspectores que lograron empapelarle por fraude fiscal.

Antiguos compañeros dijeron que Ness entró en el servicio por enchufe, gracias a su cuñado, que era un tipo mujeriego y siempre sediento de whisky. Además de que el ilustre agente tenía miedo a las armas y rara vez salía de la oficina.