El Berlín más cosmopolita.

El Berlin más cosmopolita.

La Ley del Gran Berlín o según su título entero Ley sobre la Reconstrucción de la Nueva Autoridad Local de Berlín, fue la encargada de ampliar considerablemente el tamaño de la capital alemana de Berlín. Gracias a esto la capital se convierte en la mayor ciudad industrial de Europa y si le sumamos la Constitución de Wieman que otorgaba los derechos fundamentales y libertades personales, hicieron de la capital alemana la metrópoli cultural de los años 20. En estos “años dorados” lo único que preocupaba a sus habitantes era tener el tiempo necesario para el ocio y el placer.

El Berlin más cosmopolita.Si bien esta década fue muy revuelta en cuanto a la economía y la política, el arte y la cultura experimentaron un auge como no se había visto hasta entonces. Los artistas más importantes de la época se reunían en el Romaniches Café de la Kufürstendamm para hablar de nuevas vanguardias y discutir sobre arte, los más representativos son Bertolt Brecht, Otto Dix, Max Liebermann, Erich Kästner, Joachim Ringelnatz, y Billy Wilder. Tras los violentos sucesos de la I Guerra Mundial buscaron nuevas formas de expresión y experimentaron con nuevos estilos radicales, tanto de vida como de arte. La exageración del arte a principios de los años 20 derivó, en los años de estabilidad económica, a las obras realistas de la nueva objetividad y a definir los principios de la Bauhaus.

La escuela Bauhaus

Tras la quiebra del viejo orden y la traumática experiencia de la recién acabada Primera Guerra Mundial, una pequeña comunidad de jóvenes se lanzaron a un gran experimento lleno de entusiasmo para construir una utopia social con nuevas formas de convivencia.

El Berlin más cosmopolita.La Bauhaus sentó las bases normativas y los patrones de lo que hoy conocemos como diseño industrial y gráfico; antes de la escuela estas dos profesiones no existían, fueron concebidas aquí. La escuela estableció los fundamentos académicos de muchas de las categorías artísticas, pasando por la fotografía, la tipografía, la arquitectura y por supuesto el diseño, incorporando una nueva estética que abordaba todos los ámbitos de la vida cotidiana desde la silla que usamos para sentarnos hasta la página que estas leyendo en estos momentos.

Además de llevar a cabo sus estudios, los alumnos de esta escuela llevaron a cabo las legendarias fiestas de la Bauhaus generalmente temáticas y casi siempre de disfraces, en las cuales se trabajaba durante semanas en la organización y diseño de las mismas. Las fiestas se realizaban para fomentar el contacto entre la escuela y la población, y propiciar el trabajo en equipo para liberar las tensiones y conflictos que se producían por la estrecha relación entre el trabajo y la vida privada que existía.