Bonnie & Clyde: una mortal historia de amor.

Bonnie & Clyde: una mortal historia de amor.

Bonnie & Clyde: una mortal historia de amor.Era la Gran Depresión en Estados Unidos cuando surgen Bonnie & Clide como los primeros criminales famosos de la era moderna, cuya leyenda perdurará en el tiempo y la historia. Y esto se debe a diferentes factores que realzan su historia, Bonnie representaba a los trabajadores en paro y parte de la sociedad desencantada con el gobierno de los Estados Unidos de la Gran Depresión. Clyde era una reencarnación del personaje de Robin Hood enfrentándose al gobierno corrupto siendo un auténtico bandolero.

Esta querida pareja se convirtieron en famosos ladrones, criminales y por la tanto forajidos que fueron considerados como “enemigos públicos”. Aunque su fama les llegaba por robos a bancos, Clyde Barrow prefería los hurtos a pequeños comercios y gasolineras. Fue a la edad de 22 años cuando comenzó su romance sobre ruedas y perseguido por la ley. Captaron la atención de la prensa norteamericana y gracias a ello ganaron notoriedad, sus escandalosas fugas generaron simpatía entre la población ya que ridiculizaban a un gobierno corrupto, por ello las autoridades deciden detenerlos como forma de aleccionar a la población.

Entre los años 1932 y 1934, la ya conocida como banda de Barrow realizó numerosas fechorías, incluyendo raptos a hombres de la ley y como ya hemos dicho, atracos a diferentes establecimientos. Por normal general, la banda de Barrow no disparaba a nadie, siempre que tuvieran una vía de escape.

Bonnie & Clyde: una mortal historia de amor.Toda historia tiene su final y la de Bonnie & Clyde fue de lo más sangrienta. Fueron asesinados el 23 de mayo de 1934 cerca de Bienville Parish, Louisiana. Cuando transcurrían por una carretera secundaria fueron sorprendidos por seis oficiales, dos de ellos de Louisiana y los otros cuatro de Texas. Los agentes tenían órdenes específicas de vaciar los cargadores de sus armas contra el coche de la pareja. Según el levantamiento de los cadáveres, el coche contaba con un total de 167 agujeros de bala y cuando debieron desatarse los festejos y volar las botellas de vino por la captura de la mayor pareja de delincuentes, se denunciaron un sinfín de irregularidades por parte de los oficiales, que impulsaron una oleada de críticas.

Y es que no solo no les dieron la señal de alto, ni siquiera la oportunidad de rendirse pacíficamente y acabar la historia de diferente manera. Sino que, además, después de morir acribillados fueron despojados de sus pertenencias para ser vendidas como trofeos. Pero lo que no sabían estos oficiales es que gracias a la trágica muerte que les ofrecieron, su historia quedó encuadrada en la leyenda, siendo tan perdurable como su amor de fogueo.